El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), decidio incorporar a veterinarios privados al Plan Nacional de Erradicación de la Fiebre Aftosa. Estos cambios le dan la posibilidad al productor de elegir al profesional sin que afecte la vigencia de los entes o fundaciones. Esta medida provocó reacciones encontradas entre los productores. En las entidades que forman la Comisión de Enlace, hubo rechazo, mientras que en otros sectores ganaderos, se la vio con buenos ojos.
La resolución 368/2011 (confirmada este mes por el Senasa) delega en las fundaciones la comercialización y aplicación de una vacuna a bajo costo para todos, que garantiza la cobertura total y la accesibilidad de productores chicos, medianos y grandes en igualdad de condiciones y entrará en vigencia cuando se publique en el Boletín Oficial.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Luis Biolcati, criticó el intento de modificar un sistema que “demostró ser eficiente para erradicar la fiebre aftosa“. Recordó que hace dos semanas la Comisión de Enlace se reunió en la Bolsa de Cereales con representantes de las fundaciones y “hubo una declaración unánime” de rechazo. A su vez, el coordinador de la Mesa de Carnes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Martín Rapetti, dijo que no valia la pena cambiar el sistema ya que éste fue exitoso: “No tenemos ningún problema con los veterinarios particulares, pero en todos los entes contamos con veterinarios. Desde la entidad, inicialmente pedimos no innovar”.
Por el lado del Senasa, una fuente respondió que con la nueva legislación “se le da la posibilidad al productor de elegir el vacunador, ya sea como lo hace hasta ahora, contratando el servicio del ente sanitario de su zona o por intermedio de un veterinario particular”. No obstante, la fuente agregó que en este último caso el profesional tiene que estar registrado en la fundación de la zona y debe adquirir allí las dosis necesarias para la vacunación. “No inventamos nada. Vamos a legislar sobre algo que ya ocurría”, se defendió el informante.
Por su parte el ganadero Federico Palacio, de Rauch, también está en favor de la nueva resolución. “Yo confío en mi veterinario, que es un profesional que conoce en detalle mis vacas y no en el vacunador de la fundación, que sólo es un idóneo.” Además está en juego mucha plata. “Las fundaciones nos cobran los costos operativos, la vacuna y el traslado. Para nosotros, que estamos alejados, nos implica unos costos terribles”, concluyó.
En tanto, el presidente del Frente Agropecuario Nacional (FAN), Horacio Delguy, opinó que “en la medida en que se cumplan los objetivos, la nueva normativa es buena porque habrá mayor competencia en la compra de la vacuna y en su aplicación; el productor tendrá la posibilidad de elegir; es lo que propusimos en su momento”. El FAN siempre fue crítico del actual sistema de vacunación. “Con el actual sistema hay monopolio en la comercialización de la vacuna en un mercado cautivo y obligatorio; hay un sistema operativo que hace que la aplicación de la vacuna se haya transformado en un costo muy importante”, señaló el dirigente. Pese a reconocer que la operatoria ha sido efectiva, Delguy insistió en que “eso no quiere decir que no existan formas efectivas también pero con costos significativamente menores”.