Llegó el trigo

Después de las altas temperaturas de septiembre, aparecieron las lluvias y todo pareció tomar el camino. Sin embargo, el golpe de calor va a recortar los rendimientos.

“Cuando tenemos más de tres días de alta temperatura se apura el llenado de grano y eso sacrifica el rendimiento”, sostuvo Fraschina. Los más afectados son los trigos de ciclo más largo, ya que los cortos suelen administrar mejor los recursos.

En el módulo bajo riego de Manfredi, el agua complementaria parece haber atemperado las altas temperaturas que soportó el cultivo. A 10 días del comienzo de la cosecha, la variedad Biointa 2005, sembrada sobre rastrojo de maíz, se exhibe con buenas condiciones. Sin embargo, para Eduardo Martellotto, coordinador del módulo de la experimental, los rendimientos van a ser inferiores a los del año pasado, cuando los volúmenes fueron los más altos en los 15 años del ensayo.

“La primavera no fue tan templada como la del año pasado y eso es clave para que se llene mejor el grano. El año pasado, a fines de noviembre no podíamos entrar a trillar. No obstante, las últimas lluvia han recuperado algo la situación”, explicó el técnico. Las precipitaciones entre octubre y noviembre dejaron en el lote casi 200 milímetros.

“En octubre cayeron 131 milímetros, cuando el promedio histórico es de 70 y en lo que va de noviembre ya cayeron 71”, precisó Aquiles Salinas, otro de los encargados del módulo bajo riego. En este escenario, el 26 de septiembre fue la última vez que se utilizó el equipo de riego. Hasta ese momento, el trigo sembrado el 1° de junio había recibido 170 milímetros de agua complementaria. El cultivo comenzó su evolución en un perfil que almacenaba entre 120 y 150 milímetros hasta los dos metros de profundidad, 40 por ciento de agua útil. Muy por debajo de otros años, cuando el indicador llegó a 70 por ciento.

 

Fuente: La Voz