Jornada Técnica de Soja en Pergamino.

La jornada que se llevó a cavo en los días pasados en Pergamino tuvo como eje principal el estudio de los factores que tendrán mayor incidencia en la rentabilidad del cultivo de la soja en la próxima campaña.

El investigador de la Fauba y el Conicet, Martín Díaz-Zorita, enfatizo que los pronósticos climáticos para la campaña del 2010/ 2011, no es el factor vital para las principales brechas de rindes. Las mismas serán por las diferencia entre los sitios productivos y los que no lo son, y no entre distintas campañas agrícolas. Los factores determinantes en un cultivo exitoso suele ser la correcta combinación de la variedad y la densidad de la siembra y la adecuada caracterización del ambiente. Igualmente, decidir la estrategia del cultivo en función del antecesor no necesariamente implica asegurar el mayor rinde potencial, dado que la cuestión que define el resultado favorable del cultivo suele estar asociada a manejos de largo plazo, que modifican la calidad del ambiente.

“Podemos sembrar sin rotaciones, pero eso tiene un costo. Entre 500 y 700 kilos por hectárea menos de rinde de soja. Es una alternativa, pero ustedes deben estar conscientes de los riesgos”, comentó el investigador de la Fauba. “Las decisiones de manejo deberían basarse más en la potencialidad del sitio que en la proyecciones hídricas futuras”.

Precisamente, datos relevados por la red de ensayos de Don Mario indican que la clave en el cultivo de soja reside en lograr la mejor interacción posible entre la variedad, el ambiente y la fecha de siembra.
Según Paolo De Luca, del departamento de Desarrollo de Don Mario, “en soja de primera, los materiales más destacados demostraron lograr, para los ambientes de alto potencial, los mayores rindes en las fechas de siembra ubicadas entre mediados de octubre y los primeros días de noviembre”.
De Luca presentó un trabajo en el cual se observó que el impacto agronómico máximo de la adecuada elección de la fecha de siembra y de la variedad fue mayor en el ambiente de alto potencial (con diferencias de hasta 1900 kilos por hectárea entre la mejor y la peor estrategia) que en el de medio (800 kilos).

El Google Earth Pro y la Agricultura Precisa

Cada vez la tecnología muestra nuevas implementaciones en el rubro de la agricultura, con la ingeniería genética a la cabeza, siendo noticia por lo menos una vez al mes. En este caso es un software la noticia y particularmente la aplicación de una herramienta que facilitara y seguira alimentando al concepto de Agricultura de Precisión (AP).

La Agricultura de Precisión tiene como objetivos, generar información útil para tomar decisiones, aumentar la eficiencia en el uso de los recursos y así aumentar la productividad y la rentabilidad. Teniendo en cuenta esto, Geosistemas presento en su conferencia el software Google Earth Pro, y destacó los beneficios que el soft puede dar a quien obtenga la licencia (que ellos pueden otorgar como “resellers” oficiales de Google).

Si nos ponemos a pensar que en el paradigma de la AP, podemos decir que lo básico es la relación de los datos específicos, con la posición exacta en la que se encuentran en el mapa.  Osea que si el análisis de los datos originados en el campo se puede hacer con cualquier software del mercado, el paso siguiente, la visualización, puede realizarse con Google Earth.

Entre las utilidades de esta versión para el agro están la visualización de imágenes georreferenciadas en su entorno geográfico y posición real, situación que con los programas de análisis no es posible, ya que sólo se ve el lote en estudio. Además; pueden medirse superficies y perímetros regulares o irregulares sin ir al terreno con el GPS de mano, y en el caso de pivotes de riego puede determinarse el radio y la superficie de irrigación.

Entre las posibilidades que brinda la interacción con este programa, también es factible ver en una sola pantalla todo el planteo agropecuario de una empresa que trabaja distintos campos en una zona, y así, por ejemplo, programar la logística de los equipos y la distribución de los insumos.
Si se dispone de un GPS de mano se puede hacer un enlace dinámico entre éste y el Google Earth, con información que se pasa de uno a otro en ambos sentidos. Si el GPS de mano tiene cámara de fotos puede obtenerse una imagen con coordenadas y visualizarla en el programa que nos ocupa.
Así puede referenciarse, por ejemplo, la ubicación de una maleza que el productor quiere mostrar al asesor, o el estado de una zona del campo en determinado momento.